Personas en línea

En estos momentos hay 1 personas visitando "Coti & Sebas"

Comentarios recientes

Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel

Daisypath Anniversary Years Ticker

Nuestros blogs

Texto libre

Add to Technorati Favorites

¿Cuál es la idea?

La idea de este blog es llevar una bitácora de este año que nos sigue.

En noviembre nos vamos a casar y, según nos cuentan las experiencias de otros, el último año de soltería trae consigo un sinfín de experiencias -buenas y no tanto- que nos imaginamos vale la pena dejar por escrito.

Historias de amor ficcionales abundan. Miles de páginas han sido escritas entre romeos y melibeas, millones de fotoramas han sido proyectados en formatos de drama y de comedia; pero como nos imaginamos que la vida real tiene de todo eso y mucho más es que queremos ir dejando nuestro tesmonio.

Si les sirve o entretiene otros bien: ésta es nuestra historia... y se va ir escribiendo día a día.

Nuestras fotos

Avisos

120x600.gif


Artículos escritos sobre "estadiocroata" en otros sitios

Un matrimonio amigo

Enviado por Sebastián J. Echeverría el 03/12/2007 a las 02:43 PM
Sebastián J. Echeverría

El sábado fuimos a un matrimonio, de invitados, sí, no fuimos a sapear (aunque hayamos aprovechado de hacerlo). Se casó uno de mis grandes amigos. Amigo desde épocas escolares, cuando estos asuntos ni se nos pasaban por la cabeza. La novia, conocida desde hace su buen tiempo. Pololearon poco más de cinco años y el noviazgo les duró casi un año y medio. Una historia bien distinta a la nuestra, al parecer.


La mesa Ramabar 1: Keno, Javi, Juanjo, Cristóbal, Ale y la Coti.

La ceremonia religiosa fue en la iglesia Nuesta Señora de los Ángeles, aquí en Santiago a las 19.30 horas y luego la fiesta fue en el Estadio Croata. Entre uno y otro, los novios pasaron al Banco de Chile para hacer su aporte a la Teletón. La fiesta en sí: muy buena música y ánimo para derrochar, muchos amigos (para no decir "juventud" y menospreciar los mayores), un buen bar abierto y la comida justa en cantidad. Hasta aquí, todo muy bien, sin ostento, pero cuidando los detalles.

Por otro lado, la carga emocional de ser el primer amigo amigo que se casa... Entre nosotros -un grupo de 7 hombres- nos reíamos: "Lo perdimos, men, lo perdimos", o bien, "Ya no hay vuelta atrás, perdimos la chance"; acordánonos de las mil cosas que pasamos juntos y negándonos un poco a aceptar que la vida nos va cambiando. ¡Cuánto hemos cambiado!

PA310016.jpg
Bailando el vals.

Pero la vida sí nos cambia y, si no nos rebelamos contra ella, seguro nos cambia para bien. Quizás más lentos y tranquilos, dispuestos a riesgos de otra envergadura -como hacerse cargo de una familia-, disfruntando de más cosas pequeñas y felices de pasar con una mujer nuestros días.

Del lote, salvo que otro nos dé una sorpresa, el que sigue soy yo. Y ésa, es otra historia. Porque como me voy dando cuenta de mil cosas cada día, verlos en el altar, jurándose amor, fidelidad y respecto por siempre es un símbolo que me hace cable a tierra: no hay plazo que no se cumpla...

¿Miedo? De todas maneras.

¿Ansiedad? Un poco.

¿Alegría? Más que la mierda.